martes, 18 de septiembre de 2007

Bienvenidos

Gracias por ingresar al Blog. Con Luis Brandoni conformamos la formula para gobernador y vice de la Provincia de Buenos Aires. Por este medio procuramos comunicarnos con la mayor cantidad de ciudadanos preocupados por el presente y el futuro de nuestro territorio. En su interior encontrarás información acerca de la Provincia, propuestas para afrontar sus principales problemas, y actividades en general que venimos desarrollando de cara al 28 de octubre.
Antes de que ingreses a la pagina me gustaría compartir con vos algunas reflexiones acerca de la política. Sin pretensiones de originalidad, lo primero que quiero destacar tiene que ver con el hecho de que de la política no podemos prescindir. Recordarás la palabras de Aristóteles: solo las bestias o los dioses pueden prescindir de la política. Dioses no podemos ser, si queremos convertirnos en bestias, alcanza con dejar de hacer política. Fernando Mires dice algo parecido: si un día, todos dejáramos de hacer política, en ese mismo instante se derrumbaría el mundo y regresaríamos a la barbarie; andaríamos disparándonos tiros unos a otros; o a uno mismo. Hay que hacer, y volver a hacer política, de manera incansable, sin desfallecer.
Desde otro punto de vista, es cierto que la política sin moral, el ejercicio del poder – de cualquier forma de poder- sin moral no puede general el progreso de la humanidad.. Cuanta mas dimensión moral incorporemos a la política mas justas, mas libres e igualitarias serán la sociedades.
Por eso milito en la U.C.R.. Porque la UCR es antes que nada una concepción moral. Diría que la UCR es la herramienta política para la realización de la ética en la sociedad. Y cuando hablo de ética, como puede presuponerse, no me refiero sólo a la necesidad de administrar los recurso públicos de manera honesta. Eso es fácil. Cuando hablo de ética me refiero al hecho de que la sociedad debe organizarse de manera tal que garantice a todos el derecho a la educación y la cultura, a la salud, al trabajo digno y bien remunerado, a la vivienda, en fin, a la autorrealización personal.
Nuestro partido suele ser definido, en términos político-ideológicos, como de izquierda o centro izquierda. Reitero para mi no es otra cosa que un conjunto de ideas, principios y valores de naturaleza moral. No obstante, no soy de los que afirman la desaparición de las tradicionales categorías “izquierda-derecha”. Si me tenés un poco de paciencia me gustaría hacer una breve reflexión acerca de un concepto fundamental, que puede ser muy útil -entre otros-, para aclarar la diferencia que existe entre una y otra categoría: la idea de libertad. Para la “derecha” la libertad seria algo así como sinónimo de “no prohibición”. (No me prohíben educarme, no me prohíben curarme, no me prohíben trabajar) Según la “derecha” con la “no prohibición” alcanza para garantizar la libertad. Desde la llamada “izquierda”, es insuficiente la idea de libertad como “no prohibición”. En efecto, no me prohíben educarme, ¿pero puedo?, no me prohíben curarme, ¿pero puedo?; no me prohíben ir a la universidad, ¿ pero puedo? ¿Cuantas cosas no están prohibidas pero, de hecho, no podemos realizarlas? ¿Podemos, en consecuencia , decir que alcanza con la libertad como simple “no prohibición”? Desde luego que no.
Desde las llamadas posiciones de “izquierda” se afirma que “la libertad” para que sea real debe estar acompañada de condiciones que hagan posible su ejercicio. La derecha responde que la idea de libertad de la “izquierda”, no es propiamente libertad, sino igualdad, y agrega que la igualdad es un asunto personal. Que la política no debe meterse a procurar la igualdad porque con ello agravia la libertad. ( Ejemplo: si sanciono leyes para proteger a los trabajadores, afecto la libertad de contratar, si creo impuestos parea construir hospitales o escuelas, afecto la libertad de disponer libremente de la propiedad o los recursos.). Como dice Bobbio, una de las diferencias entre la izquierda y la derecha pasa por el hecho de que los partidos políticos que adscriben a la izquierda consideran que la política no sólo debe procurar la libertad, sino también la igualdad.
Como dije, soy radical porque adhiero a una concepción moral. Es obvio que adhiero a la segunda idea de libertad. En otras palabras, desde la concepción radical la sociedad debe organizarse de modo tal que garantice tanto la libertad como la igualdad.
Quiero terminar estas líneas con algún comentario un tanto obvio. Hay quienes creen que el Estado o los Gobiernos son omnipotentes. Que una vez en la presidencia, por ejemplo, podemos hacer lo que queremos. En consecuencia, a partir de esta idea, si no avanzamos en la dirección de las sociedad con la que soñamos, es porque somos corruptos, o ineptos o infieles a los mandatos populares. Sin embargo, lo primero que debemos comprender es que el Estado es solo un espacio de poder. Que a su lado existen otros tan o más potentes que el propio estado, que pueden hacer fracasar las políticas mejor inspiradas. Parafraseando a Bauman podríamos decir lo siguiente: El éxito de un gobierno no depende solo de las consistencia de sus políticas, de la honestidad o la aptitud de sus ejecutores, sino de la relación de fuerzas que exista entre el gobierno y su adversario. Y si queremos construir una sociedad mas justa debemos lograr que la relación de fuerzas juegue a favor de quienes luchan por ella.
Por último les digo lo siguiente( perdonen el aparente tono de consejo): la vida no es solo para vivirla. La vida es para hacer cosas que la honren, que le den sentido. Pocas cosas honran tanto la vida como luchar por la libertad y la igualdad del genero humano. Es decir, pocas cosas honran tanto la vida como la lucha por realizar una concepción moral a través de la política. No ignoro que hay quienes deshonran la política. Quienes ingresaron a ella con las mejores intenciones y se quebraron. Es la condición humana. Pero esa no es una razón para alejarse de ella, es una razón mas para acercarse.

Un abrazo grande y hasta pronto.